sábado, 20 de julio de 2019

El error en la interpretación de un cuadro del siglo XIX que aún se sigue pagando

El cuadro en el  que podemos ver el error, es el óleo Pollice Verso, » (1872) del pintor francés Jean-Léon Gérôme. Antes de nada me gustaría reconocer que es un cuadro espectacular pero del que se hizo una interpretación errónea.

Representa la escena de un anfiteatro en el que un gladiador espera la decisión del emperador: muerte o vida del gladiador caído. El pueblo, sediento de sangre, saca el puño y extiende el dedo pulgar –pollice verso, pulgar girado-. La interpretación que se hizo del cuadro es que este gesto significaba muerte. Esta errónea interpretación ha servido para que  en las «películas o series de Roma» el gesto del pulgar hacia abajo signifique «muerte». Incluso Ridley Scott reconoció que tuvo en mente este cuadro cuando dirigió Gladiator...La realidad es bien distinta: el gesto que significaba muerte era con el pulgar hacia arriba bajo la garganta, para degollarlo, y el gesto que significa vida era con el pulgar oculto (pollice compresso favor iudicabatur, el perdón se indica con el pulgar comprimido) o con el pulgar hacia abajo representando la espada clavada en la arena. El gladiador caído pedía clemencia extendiendo dos dedos (como se representa en el cuadro).
Y dejando a un lado al emperador y los gladiadores, ¿por qué ha llegado hasta nuestros días el pulgar hacia arriba como signo de aprobación? 
Sería el cristianismo el que le daría la vuelta a la tortilla: el pulgar hacia arriba señalando el cielo indicaba el bien o la salvación y el pulgar hacia abajo, señalando el infierno, mostraba el mal o la muerte.
Así que, como dice mi padre, menos TV y más leer.


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viernes, 12 de julio de 2019

Aberración: Bildu dirigirá una comisión para los Derechos Humanos

En este país cuando uno piensa que no se puede caer más bajo, que no se puede insultar más a los españoles, o que es imposible cometer más aberraciones contra natura, siempre aparece un energúmeno que supera estulticia de gran parte de los partidos políticos españoles. Sé que no es nada nuevo la degradación política que sufrimos gracias a los partidos de  izquierdas. Tanto es así, que la bajeza moral de los ‘políticos’ de estos partidos, es tal, que sus políticas son absolutas excrecencias mentales. Tomando decisiones que no son otra cosa, que una nueva forma de insultar y humillar a las personas, y si estas personas son víctimas del terrorismo, mejor que mejor.

El mismo día que la localidad vizcaína de Ermua rendía homenaje a Miguel Ángel Blanco, secuestrado, torturado, y brutalmente asesinado por la banda terrorista ETA, conocimos una de las noticias más aberrantes y humillantes que se podrían dar. “EH Bildu, la formación heredera de Batasuna que sigue sin condenar los más de 850 asesinatos de la banda y sin colaborar para que los 350 crímenes que todavía siguen sin estar resueltos puedan tener sentencia, presidirá la comisión de Derechos Humanos de Guipúzcoa”. Y que quede claro que esta decisión fue tomada gracias a la permisividad del PSOE.

Por más que intento imaginar como se le podría explicar esta humillante decisión a las víctimas del terrorismo etarra, no puedo. Como tampoco puedo imaginarme el gran insulto que debe de ser para ellos esa designación de la comisión para los Derechos Humanos. Que un pro terrorista, que un pro asesinos, que un pro etarra, vaya a hablar sobre los derechos humanos, ¿qué clase de broma pesada es esta? ¿Cómo es posible qué en un país desarrollado como España, se permita algo así? Sinceramente, dudo que en otro país desarrollado, se permitiera que un pro terrorista entrara en las instituciones oficiales.

Alguna autoridad del PSOE nos debería de explicar, qué clases sobre los derechos humanos nos va a dar una persona que aprueba el asesinato como reivindicación de sus ideas. Que el propio líder de EH Bildu, el etarra Otegi, dijo en la entrevista de RTVE, que quizá, y solo quizá, se pudieron haber excedido en el daño que tenían derecho a ejercer. Repito, ¿de qué clase de derechos humanos nos va a hablar esta banda? Pero aquí no pasa nada, se les nombra ‘hombres de paz’ y solucionado. Y para los que nos quejamos, se nos tacha de intolerantes y fascistas, a la vez que recibimos todo tipo de amenazas para intentar mantenernos callados. Por suerte, y de momento, no hay checas, que si no (...).


Luis Barros.
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