miércoles, 8 de mayo de 2019

Pablo Casado nada en su vanidad

La vanidad del Partido Popular ha sido la culpable de su destrucción. De  haber conseguido más de 11.000.000 de votantes en el 2012 ha pasado a tener poco más de 4.000.000. ¿Cuál fue la culpa? La vanidad de sus dirigentes, que en su ambición por conseguir más apoyos, despreciaron a los que ya les eran fieles.

Su giro a la socialdemocracia, a la estupidez del buenismo, la pérdida de su ideología, toda su corrupción, corrección política e inacción de gobierno puso a sus votantes en una situación de desamparo ideológico. Ver cómo Rajoy gobernaba con las nefastas leyes de Zapatero, sin variar en absoluto aspectos como aborto, memoria histórica, okupación, igualdad de género, etc., fracasando "en ensanchar" por la izquierda su gama de votantes fue sin duda un golpe bajo para los que en su momento les votaron. De ahí viene la fuga de votantes, hacia Cs y la abstención. En la política no se puede ensanchar tanto si se quiere mantener los ideales de su partido.

Además, y como si quisieran decepcionar más aún, cuando en Cataluña se efectúa un golpe de estado, el PP lleva a cabo un 155 de risa. Decepcionando a todos los españoles que tuvimos que aguantar las burlas de los independentistas por lo blandito que estaba demostrando ser el gobierno de Rajoy. Esto además de propiciar más fuga de votos a Ciudadanos, también propició el auge de VOX, en donde muchos encontramos la ideología que de verdad nos representa, y que el PP hacia más de una década que había olvidado.

Pero en estos momentos, más de 6.000.000 de votantes han, o hemos, abandonado el partido de la decepción. Pablo Casado no ha sido más que una pequeña y mala tirita que intentaba detener la hemorragia de una gran herida. Sometido a la gran presión de sus barones, ha intentado remar casi en solitario y equivocándose en el tipo de política que quería ejercer, hablar de provida y su vez decir que mantendría la actual ley del aborto; de hablar de la defensa de los valores de la patria y permitir a su vez el constante ataque de Feijoo a nuestro idioma en Galicia; de criticar los lobbies de género andaluces, y a su vez seguir permitiendo su financiación electoralista. Solo contradicciones, generadas por intentar recuperar a los votantes perdidos e invadir el terreno de Cs y VOX. Pero la gente de idiota tiene poco, y no iba a caer tan fácil en un proyecto tan débil, tan débil como el propio Partido Popular..

Y ahora el señor Casado busca culpables de su derrota, pero su vanidad le ciega tanto, que para él los culpables somos nosotros por no haberle votado. No, Pablo Casado, si quiere buscar culpables vea el pasado de su partido, vea todos los casos de corrupción que no han sabido atajar a tiempo, vea las decisiones socialdemócratas que han ido tomando, piense en la ingente cantidad de dinero que han ido dando con alegría a los independentistas y nacionalistas, etc. No, señor Casado, no puede culpar a más de 6 millones de personas de su derrota. Porque además señor Casado, nuestros votos son nuestros, no son propiedad del PP por mucho que erróneamente os hayamos votado alguna vez.

Por si lo dicho fuera poco, ahora Pablo Casado entra en un estado de desquicio y se dedica a insultarnos, siguiendo la línea de sus compañeros de partido llamándonos ‘ultra derecha’. Esto está claro que es la simple pataleta de una persona desquiciada, ya que durante la pasada campaña electoral parecía ser más de derechas que nosotros, los afiliados y simpatizantes de VOX. Como si con eso y las mentiras que fue soltando, fuera a recuperar votos.

Tampoco vale llorar por una desfracmentación de la derecha, cuando la izquierda está mucho más desfracmentada y para comprobar eso, no hay más que fijarse en los partidos que se han presentado a las elecciones, ERC, JXCat, COMPROMÍS, Bildu, PACMA, y varios más. Que además, varios de estos partidos han conseguido escaños en el congreso, como ERC, que por si fuera poco, incrementó en seis escaños los que ya tenía. También Bildu para gran vergüenza de los españoles, el partido pro etarra dobló los escaños obtenidos en los comicios anteriores. Y esta culpa de que  partidos nacionalistas, independentistas, pro etarras, estén en las cortes, ¿de quién es? Pues vuelva a mirar hacia su partido que cuando los españoles les dieron una mayoría absoluta de 186 escaños, el señor Rajoy no se preocupó de cambiar la injusta ley Dhon’t. Una ley que cataloga los votos de las personas con distinto valor según donde vivan, dando así la sensación, que en España hay votos de primera clase, segunda clase, etc., etc.

Mírese primero al espejo señor Casado, y si tras eso no ve al culpable de la situación en la que se encuentra, tenga cuidado con el camino que ha tomado. Usted, señor Casado, y solo usted, será recordado como la persona que llevó al Partido Popular a la desaparición.


Luis Barros.
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