viernes, 28 de diciembre de 2018

Sanchismo: la nueva era socialcomunista

Una dictadura o tiranía, es el poder absoluto ejercido por una persona o institución sobre un grupo de personas. Generalmente este poder dictatorial suele llevar el nombre de la persona que preside el poder, como por ejemplo: Chavismo, Castrismo, Stalinismo, etc. A esta nueva era dictatorial en la que nos van adentrando de forma pausada pero de manera implacable, le llamaremos Sanchismo. Una dictadura socialcomunista que poco a poco va cogiendo forma, que la van moldeando a semejanza del futuro dictador, Pedro Sánchez. Van adentrando al país en la nueva era sanchista, que la mayor parte de la población aún sigue sin ver lo que pasa, sigue dormida o distraída con otros temas banales. Banalidades creadas por el propio gobierno como ganchos de distracción. Cuanto más tarde la gente en darse cuenta de lo que sucede, menos reacción democrática habrá.

Un movimiento y sus primeros pasos de censura y control

El primer movimiento que suele hacer este tipo de dictaduras socialcomunistas, es manipular el sentido o tergiversación de los conceptos. Es decir, cualquier definición de una palabra que les señale o perjudique, manipularle para que parezca que fue la ideología contraria la culpable de tal manifestación o movimiento. Ejemplos:
Fascismo, la izquierda utiliza dicho término para el pensamiento de ideología de derecha. Intentando ocultar que el movimiento fascista, empieza con el socialista Mussolini en el año 1920, nada que ver con la derecha. También utilizan el término, Nazi, para referirse a todo aquel que según ellos es de extrema derecha. Olvidando, al parecer, que los nazis eran del partido Nacional Socialista alemán. Pero esta estrategia de manipulación de conceptos es común en la izquierda, es su sello. Ellos siempre son los buenos. Los que no piensan como ellos, solo son escoria prescindible. 

Primer paso, censurar y manipular el pasado.

Si en algo se caracteriza la izquierda española (Frente Popular), es en su resentimiento por sus derrotas o fracasos  y su odio a la religión católica. Por lo tanto, se inventan una nueva historia española a su gusto, a su vez aprueban una ley de ‘Memoria Histórica’ para proteger su versión y así poder llevar a cabo los cambios necesarios para obligar a la gente que crea en su falsa realidad. De ahí los absurdos cambios de los nombres de las calles, plazas, parques, etc., pero siempre de aquellos personajes que les recuerden sus fracasos y derrotas. A su vez se encargan en ponderar a sus antecesores políticos por muy criminales que hayan sido, Azaña, Largo Caballero, Negrín, la pasionaria, Carrillo, y de más asesinos, genocidas, dictadores que haya en su pasado político. También, y a pesar de su odio al catolicismo, ocultan y niegan todo ataque que se haya hecho a la iglesia. Esto es bastante curioso, odian a todo lo que les suene o huela a católico, pero nunca aceptan que quieren destruirla hasta borrarla de todo pensamiento.

Así que para que ninguna persona piense distinto de lo que quieren que piense la gente, intentan aprobar un decreto ley con el cual poder imponer fuertes sanciones a los que opinen lo contrario. Entre esas sanciones, habrá castigos de hasta cuatro años de cárcel, y 15 años de inhabilitación para aquellos que escriban o difundan algo que no sea su falsa Memoria Histórica.

Imposición ideológica y adoctrinamiento.

Este punto se separa en dos partes. La primera en enaltecer y promover los colectivos LGTB, de tal forma, que al escucharles parece que nos quieren hacer creer que ser heterosexual es lo anormal, una aberración de la naturaleza. Inventando decenas de los llamados géneros para según ellos, dar cabida a toda la multisexualidad humana. En este tema, llegan hasta intentar manipular o adoctrinar a los niños, dando igual la edad y lo que piensen los padres. Y es justo en este punto donde empieza la segunda parte.

Otra forma de control de este tipo de dictaduras, es empezar por los niños, adoctrinamiento infantil. Se trata de imponer su ideología de género a toda costa, inculcándoles la liberalidad sexual en todos los ámbitos. Tergiversando los conceptos sexuales, el lenguaje, las relaciones personales en definitiva. Llegando a amenazar a los padres con quitarles la potestad sobre sus hijos si no aceptan esta imposición ideológica.

Con esta distorsión sexual lo único que se intenta, es destruir y acabar con todos los valores familiares. Si hay algo que no le gusta a la izquierda, es el concepto familia. Así que siempre contra cualquier valor familiar, nada que les recuerde el catolicismo. Recordemos que cualquier crítica a los colectivos LGTB o a su ideología de género, será delito de odio y también podría haber penas de cárcel.

Inmigración ilegal.

Según el plan de inmigración de la ONU, es abrir las fronteras a las personas de Oriente Medio que según ellos llegan huyendo de guerras, los supuestos ‘refugiados’, personas que llegarán para nutrir y cubrir puestos de trabajo... ... ... Mentira, para empezar entre toda esa inmigración que llega, solo entre un 5% y un 7% se les podría dar el estatus de refugiado, el resto es inmigración ilegal o económica. Estas diferencias hay que tenerlas muy claras, ya que es algo que siempre se intenta ocultar. Por lo tanto hay que explicarlo para que no caigamos en las mentiras de los gobiernos y las organizaciones internacionales.

El estatus de Refugiado, solo se les da a las personas que cruza la frontera de un país en guerra a uno en paz y se instalan de forma temporal bajo la protección del país. También se les da dicho estatus a las personas que pidan de forma legal a otro país refugio, este último caso no es necesario que sea un país vecino. El resto de personas que cruzan más de una frontera, ya serán considerados inmigración ilegal o económica. Ejemplo: en Suecia, no hay más de un 1% de refugiados entre todo lo que ha llegado, el 99% restante es inmigración económica ya que cruzaron toda Europa en busca de las ayudas económicas que ofrece el país.

Cuento lo anterior, porque a este tipo de plan migratorio se suele apuntar la izquierda con gran alegría, de ahí su llamada y nefasta multiculturalidad. No olvidemos que se ha llegado a decir que a España, le hacen falta unos cuatro millones de inmigrantes para impulsar la economía, una absoluta falacia. Lo que se intenta con una inmigración masiva, es romper o destruir los valores o sentimientos de un país. Una forma de acabar con el patriotismo y las costumbres de las personas. Es decir, si las costumbres de un país como España, claramente cristianas, ¿qué mejor que inmigración musulmana? Pero, el problema que genera esta inmigración masiva, son las fuertes críticas de la población. Así que, y como no, una dictadura socialcomunista callará las quejas nombrándolas delitos de odio. Que es uno de los acuerdos a los que se ha llegado con Marruecos. Cualquier crítica a la inmigración ilegal, será delito de odio, llegando incluso, a poder cerrar medios de comunicación que difundan dichas críticas.

Libertad de expresión totalitaria.

A este nuevo Frente Popular se le llena la boca con la libertad de expresión, pero como hemos visto es su libertad de expresión. Ya que como todas las dictaduras si no opinas como ellos dictan, te callan de forma contundente, no volverás a expresarte. En esta dictadura no podrás criticar, pero ellos a ti, sí. Así como todo lo anterior es o será delito, ellos se encargarán de despenalizar lo que les perjudique.

Hace unos días se votó en el Congreso de los Diputados, la derogación de la ley de delitos los insultos a la monarquía y a la religión católica, algo que saldrá adelante en breve. Esto será otra forma de destruir nuestros valores, nuestra esencia. Sin contar, que todos los insultos a nuestras creencias, a nuestras costumbres, a nuestros ideales, esos insultos quedarán impunes. Mientras tanto a nosotros, a la derecha, nos intentarán mantener con la boca cerrada. Esto sí que será una ley mordaza, y si España no despierta, nuestro futuro será lo peor, el socialcomunismo.


Luis Barros.
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viernes, 7 de diciembre de 2018

No se quejan por no poder estudiar, no. Se quejan por no tener pagas y ropa gratis

Tras varias semanas discutiendo qué hacer con los 140 ‘menas’ del centro de menores del barrio de Hortaleza en Madrid, dichos menores no están por la labor de seguir viviendo en el centro. ‘Curiosamente’, sus quejas no son por no poder estudiarni por no poder aprender un oficio, no. Sus quejas son por no recibir ropa, zapatillas, y una paga. Hay que recordar que estos menores llegaron de forma ilegal y sin acompañante mayor de edad a nuestro país, tras lo cual fueron internados en dicho centro de acogida como dictan las leyes de inmigración españolas.

Según contó uno de ellos en una entrevista al diario 20 Minutos, en su país habían visto vídeos donde compatriotas suyos que llegaron de forma ilegal como ellos, decían como estaban recibiendo ropa gratis y una paga al mes. También ha denunciado que entre los menas se roban entre ellos, a la vez que hay varios de sus compañeros marroquíes que están decepcionados con su situación y que no les gusta vivir aquí.

Desde el gobierno de Madrid se está intentando trasladarles a otros centros, pero los distintos ayuntamientos no están por la labor. Alegando, y con razón, que según informes policiales, las tasas de delincuencia se incrementan en las localidades donde se encuentran centros de menores que acogen chicos magrebíes.


Luis Barros.
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Imán supremo de Canarias: sin ayudas habrá más atentados

De esta forma prepotente se muestra Mohamed Saleh en una entrevista publicada por Noural-Islam. El máximo representante de la comunidad musulmana en Canarias, estima que la integración solo se generaría si los inmigrantes musulmanes conservaran de forma plena su cultura y tradiciones y la respetáramos; entendiendo por “respeto” la financiación de una mezquita, el incremento de ayudas económicas por la parte del Estado y la modificación de cuantas leyes sean precisas para convertir España en una réplica de los países de los que, exactamente, estos inmigrantes han escapado buscando “una vida mejor”.

Para el Imán supremo, la integración ha fracasado en países como Francia o bien R. Unido por el hecho de que existen leyes que prohíben el empleo de prendas como el burka. No hace referencia a la repercusión de los atentados, los altercados en distritos musulmanes y la beligerancia en la aplicación de sus reglas en zonas con mayoría musulmana, a fin de que se haya producido dicho descalabro.En lo que semeja ser un chantaje velado, el Imán supremo asegura que, de no percibir todo cuanto demanda, no va a poder guiar por el buen camino a los cientos y cientos de jóvenes musulmanes que se sienten atraídos por el “yihadismo”, y va a haber, por ende, más violencia. Dicho de otra forma: si nuestra sociedad no se pliega a sus demandas, va a haber más terrorismo y va a ser culpa nuestra.

Mohamed Saleh demanda exactamente las mismas ayudas estatales que la comunidad católica, sin considerar que, por el momento, la mayoría de la población de España prosigue identificándose con esa Fe, siendo cristiana nuestra cultura y tradiciones, y sin hacer referencia a las cuantiosas ayudas que la comunidad islámica recibe de Arabia Saudita.

El entrevistado juega de forma demagógica con la expresión “terrorista islámico”, equiparando a los asesinos musulmanes con terroristas cristianos, obviando el hecho de que, ni ETA, ni el IRA, mataban por Cristo, mientras los terroristas islámicos matan gritando “Alá es grande”.

El Imán niega que la imagen de las sociedades musulmanas dada por los medios se ajuste a la realidad. Afirma que el Islam no es violento. Según parece, los abundantes enfrentamientos en diferentes unas partes del mundo, los atentados y matanzas que sacuden multitud de países en nombre de Alá y la propia actitud amenazante del Imán supremo, son en realidad muestras de paz y fraternidad.



Luis Barros.
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