miércoles, 12 de octubre de 2016

El Imperio Español.

El Imperio Español.

. Uno de los imperios más extensos que haya conocido la historia humana, una pequeña nación que no llegaba a los diez millones de habitantes, que dominó el mundo durante cerca de dos siglos y cuyo imperio, aunque mermado en los últimos años, se extendió desde el siglo XVI hasta 1898. El Imperio español, basado en una monarquía autoritaria que acabaría derivando hacia un completo absolutismo, basó su dominio mundial en la riqueza proveniente de América, en la importancia de la iglesia católica y sobre todo en unas poderosas e innovadoras fuerzas armadas, poseyendo una gran flota,  la mejor infantería del mundo y una de las mejores de la historia, los Tercios Españoles.

El Imperio Español vivió su "siglo de oro" entre 1521 y 1643, ya no solo en el ámbito militar sino también en el ámbito cultural, y es que muchos de los grandes nombres de la literatura española son de esta época, figuras de la talla de Miguel de Cervantes, Quevedo, Góngora, Lope de Vega, Fray Luis de León, Garcilaso de la Vega o Tirso de Molina vivieron al amparo del gran esplendor del Imperio Español.

Capital: Toledo (1492 - 1561), Madrid (1561 - 1601), Valladolid (1601 - 1606), Madrid (1606 en adelante).

En la historia de España hay un antes y un después en el año 1492, año en el que ocurren dos hechos que marcarán el porvenir del futuro Imperio Español. Por un lado, el último reino musulmán existente en la Península Ibérica, el Reino de Granada, fue conquistado por las tropas de los Reyes Católicos y por otro lado se llevó a cabo el Descubrimiento de América de la mano de Cristobal Colón. Unos años antes, concretamente en 1479, Fernando II de Aragón hereda el Reino de Aragón uniéndose en un mismo matrimonio los dos grandes reinos ibéricos. Los Reyes Católicos logran durante su reinado una exitosa política exterior anexionando a sus posesiones las Islas Canarias y puntos estratégicos del Norte de África como Melilla, Orán, Argel o Trípoli entre otros. Tras la muerte de Isabel II de Castilla, Fernando II, más beligerante que su esposa, declaró la guerra al Reino de Navarra que pasaría en 1521 a manos castellanas completando la unificación de la España que hoy conocemos. Además llevó a cabo una política antifrancesa en la Península Itálica que llevaría a España a una serie de campañas en las que el Gran Capitán establecería las bases de los Tercios y revolucionaría el mundo militar, destaca en este aspecto la toma de Milán. Para aislar a Francia, la gran potencia por aquella época, desde España se llevó a cabo una importante política matrimonial con las casas de Austria, Borgoña e Inglaterra, esto originó que tras la muerte de Felipe el hermoso y la incapacitación de su mujer, la legítima heredera de los Reyes Católicos, Juana "la loca", recayese la corona española en Carlos de Austria, comúnmente conocido como Carlos I de España y V de Alemania (del Sacro Imperio Romano Germánico para ser más correctos, al recibir la herencia de dicho imperio en 1520) que a su vez ostentaba el control sobre Austria y Borgoña. Carlos I destacó por sus victorias militares en Italia, como la Batalla de Pavía, o el Saco de Roma, que desarbolaron al ejército francés y en Alemania derrotando a la Liga Smakalda, una coalición protestante, en la Batalla de Mühlberg.

Ya en tiempo de los Reyes Católicos comenzaron a salir expediciones, con rumbo a América, conocidos son los viajes de Colón que aposentaron la presencia española en Nuevo Mundo y de donde pronto comenzaron a extraer grandes cantidades de oro y sobre todo plata. Durante el reinado de Carlos I, los conquistadores españoles Hernán Cortés en 1521 y Francisco Pizarro en 1532, derrotarían a los Imperios Azteca e Inca respectivamente lo que aseguraba la presencia española y la explotación de los territorios americanos por más de dos siglos de donde llegaron cerca de 90.000 toneladas de plata y 850 toneladas de oro en todo el periodo colonial amen de otros productos como el cacao o el azucar. Fue con Carlos I cuando  comenzó el Siglo de Oro español con un inédito florecimiento de las artes y las ciencias españolas.

A Carlos I le sucede Felipe II, monarca con el que se alcanza la máxima extensión del imperio, hasta nuestros días ha llegado la célebre frase de "En el Imperio Español no se pone el sol". Los conquistadores españoles pusieron sus miras también en el este, convirtiendo a España en el único país en descubrir tres continentes, América, Oceanía y la Antártida. En esta época se descubren y anexionan las Filipinas (nombre puesto en honor a Felipe II) y Juan Sebastián Elcano completa por primera vez en la historia la vuelta al mundo. Francia continuó con su política beligerante pero encajó gravísimas derrotas tras la Batalla de San Quintín y la Batalla de Gravelinas.

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Este texto es un pequeño extracto de un excelente artículo que podréis encontrar en batallas de guerra.com

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Y ahora os dejo frases y citas de grandes personalidades.

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“Los españoles tuvieron una clara superioridad sobre los demás pueblos: su lengua se hablaba en París, en Viena, en Milán, en Turín; sus modas, sus formas de pensar y de escribir subyugaron a las inteligencias italianas y desde Carlos V hasta el comienzo de del reinado de Felipe III España tuvo una consideración de la que carecían los demás pueblos.”

Voltaire

“La Humanidad debe gratitud eterna a la Monarquía española, pues la multitud de expediciones científicas que ha financiado ha hecho posible la extensión de los conocimientos geográficos.”

Alexander von Humboldt

“Esta Hispania produce los durísimos soldados, ésta los expertísimos capitanes, ésta los fecundísimos oradores, ésta los clarísimos vates, ésta es madre de jueces y príncipes, ésta dio para el Imperio a Trajano, a Adriano, a Teodosio.”

Pacato

“Si queremos dominar el mundo, antes debemos anexionarnos a los vecinos del sur, su arrojo y valentía nos dará las victorias que necesitamos.”

Napoleón Bonaparte

“A los españoles les gusta renegar de su país y de sus instituciones, pero no permiten que lo hagan los extranjeros.”

Napoleón Bonaparte.

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Es curiosa la última cita, es lo que se nos decía hasta hace poco. Digo esto, por que ya no es así, no. Ahora algunos permiten que se nos insulte, que se nos amenace... es más, si pueden y tienen la oportunidad les ayudarán y tan contentos. No hay más que oír a personas exigir a España, que pida perdón por la conquista de Granada. Y así, un sin fin de tonterías y mamarrachadas varias. No es solo que no quieran a España, es que si pudiesen la venderían.

Y todo esto llega de la mano de los que abanderan el populismo, y una rancia nueva política. Unos personajes que quieren, desde romper a España, hasta destruir y borrar nuestra historia. Y para eso no dudan en utilizar cualquier tipo de artimaña. Es más. Si tienen que manipular y moldear a su gusto nuestro pasado, lo harán sin ningún recato. Y no solo eso. Se convencerán que fue así y acto seguido, proclamarán su verdad a toda la masa borreguil que les sigue, que lo que dicen es la verdadera historia. Y esa masa borreguil, les creerá.

Fuimos un gran imperio y somos un gran PAÍs. Pero gran parte de nuestra sociedad está enferma de una nueva epidemia, el populismo. Y hasta que no erradiquemos esa lacra, España seguirá enferma. Y los populistas seguirán a lo suyo, intentando que olvidemos nuestra historia. Que olvidemos quienes fuimos y gracias a ello, lo que somos.

Sé que por escribir esta entrada se me llamará facha. Pues bien. Si querer a España, sentirme orgulloso de ser español, respetar mi BANDERa y sentir con el corazón mi himno, lo soy. Pero no solo un facha más, no. No hay mayor facha en España, que yo.

Con dos gotas de sangre y un rayo de sol, dios hizo una BANDERA y se la dió a un español.

Yo, y mi tacto.
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