viernes, 9 de septiembre de 2016

Valemos más.

Paralimpiadas.

resulta ser realmente excitante e interesante. Los valores y el espíritu competitivo que consigue transmitir han evolucionado a pesar de los distintos cambios que ha sufrido el evento a lo largo de su historia. Sin embargo, en ella no hubo prácticamente lugar para los discapacitados, que siempre fueron vistos como personas inválidas para la práctica deportiva, entre otras muchas cosas.

Solo unos pocos pudieron competir en los Juegos Olímpicos, a principios del siglo XX, antes de la creación de los Juegos Paralímpicos. Sin embargo, con los grandes avances de la mentalidad humana, se ha cambiado la concepción que se tenia sobre las personas discapacitadas, dándoles muchos más valores y viendo realmente su gran talento, también para el deporte. Por eso, a mediados del siglo XX, se decidió dar cabida a todas las personas discapacitadas en un evento llamado Paralimpiadas o Juegos Paralímpicos.

La palabra Paralímpico procede del griego y viene a significar a aquello que se hace en paralelo a la olimpiada. Las Paralimpiadas de verano se han dado oficialmente, cada cuatro años, desde el año 1960, cuando se celebró la primera edición oficial en la ciudad italiana de Roma. Las ediciones de invierno se dan desde 1972.

También hubo una competición dirigida a personas discapacitadas pocos años antes de la disputa de los primeros Juegos Paralímpicos en Roma 1960. Las Olimpiadas de 1948, las segundas disputadas en Londres, se hicieron coincidir con un acto dedicado a los discapacitados británicos bautizado como Juegos Internacionales de Silla de Ruedas 1948. Fueron ideados por el Dr. Guttman para intentar dar cabida a los discapacitados en una gran cita mundial deportiva. En 1952 se volvió a repetir la cita, aunque esta vez con más participantes y un país contrincante de Gran Bretaña, como fue Holanda. Ambas ediciones tenían la particularidad de que eran únicamente dedicados a los veteranos de guerra de la II Guerra Mundial.

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Después de este pequeño fragmento de la historia de las Paralimpiadas, hay que decir que España es una de las potencias mundiales. También es verdad que hemos ido bajando en el medallero paulatinamente, por dos motivos. Uno, el recorte de las ayudas económicas durante la  crisis. Y el segundo motivo, el resto de países le han ido dando  cada vez más importancia a los juegos paralímpicos.

Pero a pesar que los deportistas discapacitados entrenan y se preparan las mismas horas que los no discapacitados, las diferencias económicas en las ayudas deportivas y en el valor económico de las medallas, sigue siendo exageradamente inferiores. Me explico. Por una medalla de oro olímpica el deportista cobra 90.000 €. En cambio, por una medalla de oro paralímpica el deportista cobra 30.000 €. O sea, tres veces menos.

¿Un discapacitado vale un tercio de un no discapacitado?

Claro que no. Esto se debe a la publicidad, a los patrocinadores y al interés general. Pero hay que decir que tampoco  se le da la importancia justa a los juegos paralímpicos, ni desde los medios de comunicación ni desde los propios patrocinadores. Eso sí. Cuando se gana medalla, todo Cristo quiere salir en la foto.

Cada cuatro años escuchamos las mismas frases, las mismas promesas. Que si se van a subir las ayudas, que si el valor económico de las medallas se equiparará (...) pero al pasar los cuatro años, seguimos igual. Ningún paralímpico quiere cobrar más que un olímpico, no. Pero sí lo justo, y lo justo no es tres veces menos.

Yo, y mi tacto.
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