martes, 24 de mayo de 2016

Un año de farsa.

Hoy se cumple el primer aniversario del progreso en España. Desde hace un año, todos hemos ido notando los cambios en nuestras vidas. Hemos sentido poco a poco, el enorme placer de ver como evolucionamos todos juntos. La satisfacción de sentir que se va por el buen camino...


Hoy hace un año que la gran panacea del progreso, llegó a nuestra vida. Esa nueva política que nos intenta convertir en gente de bien, en gente de verdad, no lo que éramos, no, en gente del futuro perfecto. Ese que nunca hemos visto; ni vivido. Ese que solo lo hemos leído, estudiado; pero no sentido. Ese que gracias al populismo, estamos empezando a conocer.


Populismo comunista, ese comunismo que ha llevado a la ruina a varios países, inclusive a naciones ricas. Esa política rancia y desfasada, y que solo es retroceso. Retroceso en todos los sentidos, democráticos, económicos, o de nuestras libertades. Y aunque lo quieran disfrazar como nueva política, sigue siendo comunismo.


Desde hace un año que las nuevas políticas han ido instalando poco a poco, a pesar del estupor general. A pesar de la incredulidad ciudadana, o del bochorno ante ciertas decisiones. En ver como se van perdiendo las formas, el respeto a lo nuestro, nuestras tradiciones, nuestros símbolos; en pocas palabras, nuestras creencias. De ver su empeño en borrar nuestro pasado, malo o bueno, es nuestra historia. En ver como se protege a delincuentes, y se desprotege a las fuerzas del orden. Y en sentir la inseguridad en nuestras ciudades. Eso han sido las nuevas políticas, a eso se han dedicado, a destruir, a perder nuestros valores; pero sobretodo, a imponernos los suyos. Eso ha sido el progreso, imponer, imponer y volver a imponer. No se han dedicado a crear trabajo, no. Tampoco se han dedicado a mejorar las ciudades, solo hay que ver como está Madrid. Madrid, capital de España y la suciedad, donde nunca se había visto tanta rata, y no me refiero al AYUNTAMIENTO. Resumiendo, no han hecho nada, solo estupideces. Solo enchufar a sus familiares, amigos y ex. Eso sí, a sus delincuentes (los okupas) les han dado todo y más.


Así que esto ha sido su año, una vergüenza; Una desgracia para todos. Y un asco tener a esta gentuza comunista gobernando, y tanta culpa tienen los que con su apoyo les mantiene en el gobierno. Y también, sus votantes.



    Yo, y mi tacto.
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