jueves, 12 de mayo de 2016

Hartazgo.

Estoy harto de buena parte de nuestra clase política. Sí, desas personas que nadie sabe como es que están, ni para que sirven. Eso que hablan mucho, y dicen nada. Los que al parecer, tienen que vomitar estupideces para que sepamos que ahí siguen. Las personas que cada vez que las ves y escuchas, te dices, es imposible que puedan caer más bajo; y te dejan en ridículo, ya que van y se superan. En pocas palabras, la escoria de la política española, que últimamente hay demasiada. Y me estoy refiriendo a Podemos, IU, CUP...


¿De verdad nos hace falta esta gentuza?



Sinceramente no sé en que cabeza cabe, seguir a esta panda. No sé que extraños pensamientos hay que tener, para creer en ellos. Igual se dieron un golpe, no lo sé.


Todo esto viene a raiz de las declaraciones de la personaje, Anna Gabriel. Esas que dice que los niños deberían vivir en tribu,yaque según esta individua, es la forma de querer a todos por igual. Una de sus frases, fue:
"Si yo pudiese formar parte de un grupo de personas que deciden tener hijos e hijas en común me satisfaría la idea".
En pocas palabras, lo mejor para esta personaje, es vivir en una especie de comuna o tribu; yo le llamaría manada. Lo que no aclara es que si en su tribu habría parejas, o no. Supongo que no, ya que si piensa que querer solo a tus hijos como hijos es malo, querer a una sola persona como pareja, sería igual de malo. Y lo mejor de todo, es que al soltar la memez, se queda tan tranquila.

Pues le tengo que recordar una cosa que quizá olvidó, o no lo ha sentido.

¿Y el vínculo de amor y cariño, que se crea en la gestación?

Ese hilo que solo tienen las madres con sus hijos, sí, también se puede crear con el tiempo, lo sé. Pero si se tienen tantas madres, como sugieren las CUP, será muy difícil. Y otra cosa más, nuestra madre es única. Somos lo que somos, por ellas. Y si pueden hacer de unas criaturillas, personas; es por que nos conocen a la perfección. Y para eso, los niños tienen que estar con sus madres.


Así que ya veis, me tienen harto. Harto de tanta tontería; tanta estupidez. Harto de tanta incoherencia; de tanta ilógica. Harto de tanto populismo; de tantas palabras huecas y cerebros vacíos. Harto, muy harto.
Y como se suele decir, en este país no cabe un tonto más.


     Yo, y mi tacto.
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